sábado, 3 de diciembre de 2011

Cartas a Louise Colet

Medianoche del sábado al domingo

 [8 de septiembre de 1846].
(...)

Me hablas de trabajo; sí, trabaja, ama el Arte. De todas las mentiras, aún es la menos engañosa. Trata de amarlo con un amor exclusivo, ardiente, abnegado. No te defraudará. Sólo la Idea es eterna y necesaria.
(...) 
Viernes, diez de la noche 
[18 de septiembre de 1846].
(...) 
¡Ah, sí!, es cierto: descuida la forma, dirían; ¡pero es un pensador! Y los burgueses, entonces, venga a dar voces y a forzarse a admirar lo que les aburre. Es fácil, con una jerga convenida, con dos o tres ideas en boga, hacerse pasar por un escritor socialista, humanitario, renovador y precursor de ese porvenir evangélico soñado por los pobres y por los locos. 
(...)

Medianoche del viernes [16 de octubre de 1846]

 (...)
La felicidad es un usurero que, por un cuarto de hora de dicha que te presta, te hace pagar todo un cargamento de desgracias.
(...) 


[Croisset, comienzos de noviembre de 1851] Lunes por la noche.

(...)

El Arte, a fin de cuentas, quizá no sea más serio que el juego de bolos. Todo no es quizá sino una inmensa broma; lo temo, y cuando estemos del otro lado de la página, nos sorprenderemos quizá muchísimo al averiguar que la clave del jeroglífico era tan sencilla.

(...) 



Son sólo algunas selecciones, de muchas que me gustaron, lo sé, este blog se vuelve cada vez mas aburrido para cualquier mortal, pero de todos modos es un lujo que me permito jeje! Sigo trabajando, oliendo jazmines de noviembre, y pensando en las vacaciones...

2 comentarios:

Sabina dijo...

Asusta la felicidad si en verdad es un usurero que, por un cuarto de hora de dicha que te presta, te hace pagar todo un cargamento de desgracias, pero quién se privaría de probar ese cuarto de hora de dicha tan plena, jugosa, placentera, infinita?

Tu blog no es aburrido, es muy lindo!

Victoria dijo...

gracias!